miércoles, 24 de septiembre de 2014

DEBATE. ¿Son los grandes CLÁSICOS los mejores libros? Déjenme discrepar...

Ayer en clase se dio una situación de las que a mí me gustan, un debate. Esta semana comencé el máster de "Literatura Comparada y Estudios Literarios" impartido por la Universidad Pública Vasca, después de haber acabado Filología Inglesa y para poder abrir más mi mente en el mundo de la literatura. 

El mencionado debate comenzó cuando el profesor de una asignatura nos pidió que diéramos títulos de libros que nosotros creíamos buenos para elegir uno al final, leerlo durante el curso y luego trabajar en él. Se mencionaron muchos títulos: "Rayuela", "Drácula", "Ulises", "La casa del los espíritus"... Como podéis ver, una variedad bastante mixta. 



Después de dar cada uno un par de títulos, el profesor comenzó con una pequeña pre-selección, descartando libros densos, largos o demasiado simples. Aquí es dónde comenzó la discordia entre varios compañeros. Un par de compañeros defendían con todo su ser los libros clásicos, porque a su ver eran los mejores libros y muchas veces estaban discriminados. Una de estas compañeras llegó a decir que por culpa de la Literatura Comercial (la que abarrota las tiendas con best sellers por ejemplo) la literatura clásica se ve eclipsada y que los libros de ahora no son comparables con los clásicos. ¿De verdad?

Otros varios compañeros y yo no pudimos callarnos y quisimos dar nuestro punto de vista. Nosotros defendimos la idea de que los clásicos están demasiado idealizados y que por culpa de ello muchas veces, los críticos literarios no son del todo justos con los libros contemporáneos por ejemplo, porque tienden a compararlos con aquellos libros que ellos creen que son los mejores cuantos más años y antigüedad tengan. 

Lo que mis compañeros y yo defendíamos ayer es, ni más ni menos, que los autores contemporáneos no son juzgados como deberían serlo. Y también que porque disfrutemos de la literatura, ya sea leyendo o estudiandola, no quiere decir que tengamos que ser fan de los clásicos. Yo he leído clásicos muy buenos, y otros por ejemplo que ni me los he podido acabar. Y ayer una compañera nos dijo como recomendación: No acabéis a la fuerza un libro que no os está gustando. ¡Y no podía tener más razón!


Por último añadir, que una de las defensoras de los clásicos dijo que Isabel Allende estaba sobre-valorada como autora y que los 'hispánicos' (aquellos que han estudiado hispánicas) opinan que Allende es una vaga imitación a García Márquez. Yo, al menos, discrepo total y absolutamente. 

En fin, espero que os haya gustado este pequeño debate en el cual iba pensando ya desde ayer a la tarde y os animéis a participar. ¡Gracias por leerme!

6 comentarios:

  1. Yo también creo que los clásicos están idealizados. Es decir, hay clásicos muy buenos, no hay duda. Pero según lo que afirma tu compañera de clase ¿ya no va a haber jamás libros a la altura de los clásicos? ¿ningún autor actual es lo suficientemente bueno? Chorradas. Es cierto que la literatura se ha visto invadida por la comercialización y muchas veces sigue la corriente de las tendencias, pero no es motivo para catalogarlos a todos como "comerciales.

    ¿Stephen King? ¿Ken Follet? ¿Carlos Ruiz Zafón? ¿Tolkien? Incluso me atrevo a nombrar a Patrick Rothfuss y George R. R. Martin, que están revolucionando el mundo de la literatura, a mi gusto para bien.
    Estos autores no son clásicos y, a mi parecer (acabo de darme cuenta de que son todo hombres, pero no era con esa intención, son los primeros que se me han venido a la mente) son unos autores de élite, lo que sale de sus manos no son palabras, es ARTE en estado puro.

    No debemos limitar nuestras mentes a la literatura clásica. Dentro de 2 o 3 siglos ellos también podrían convertirse en clásicos, ¿no?
    También yo discrepo con esa persona que afirmaba que Isabel Allende era una imitación de García Márquez. Otra chorrada.

    Me sorprende que en un máster como el tuyo haya personas con una mente tan imperativa y limitada, ¡¡dales una lección!! Jajaja es broma, pero sí que me sorprende.

    ¡Un besazo! Gran debate :) Hay que confiar en la Literatura contemporánea actual, hay grandes tesoros en ella.

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  2. Es que entonces, por esa regla de tres todo puede ser clásico. Pongamos un margen de 20 años... todo libro publicado hace 20 años o más es un clásico y por lo tanto es bueno. Lo siento pero no; hace bien poquito he leído una obra maestra y se ha publicado hace dos meses... Y a mí que intenten meterme a Isabel Allende a tocateja pues me toca la moral, porque no puedo con esa mujer, al igual que no puedo con Vargas Llosa; y a mi modo de ver (MI MODO DE VER), no sé qué tiene Eva Luna o cualquier otro libro de Isabel Allende de clásico...

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  3. Yo creo que hay de todo. Hay clásicos infumables y hay libros actuales que también. Es cierto que, dependiendo del autor que escojas, vas a disfrutarlo más o menos. De todas formas, nunca he sabido qué tiene un libro para ser considerado un clásico; ya que de aquí a 30 años, libros de hoy en día tendrán que ser considerados clásicos, ¿no? Por ejemplo, en mi opinión, Harry Potter será considerado un clásico, de esos libros que todo el mundo ha de leer desde niño para que forme parte de su infancia; pero simplemente porque a mí me parece que todo el mundo debería leerlo, no me baso en nada más.
    Voy a ser sincera, los libros actuales me parecen más atrayentes. Tampoco he leído demasiados clásicos, pero todos se me suelen hacer mucho más pesados que libros como La ladrona de libros o El circo de la noche (ambos, mis favoritos y actuales). Y creo que se debe a que los clásicos están mucho más cuidados en cuanto a su prosa, con diálogos más filosóficos o extensos, repletos de palabras que pocas veces escuchas en una conversación normal y con personajes muy profundos. Todo esto lo digo en general, porque hay de TODO, literalmente. Y no significa que esté mal, es más, es algo que yo aprecio muchísimo. Te doy el ejemplo de Lolita de Vladimir Nabokov, que me parece que es de los mejores libros que he leído simplemente porque, además de hacerte pensar continuamente si tal está bien o mal, contiene una prosa maravillosa y me quedo corta. Pero, quieras o no, la historia puede llegar a hacerse pesada simplemente porque contiene MUCHAS palabras y la narración no se te hace amena como ocurre con muchos libros de hoy en día. Aunque, por otra parte, también tenemos El gran Gatsby que contiene una narración muy cuidada y a la vez, todo se te hace muy ameno. Creo que es un buen ejemplo de clásico de los que no se te van a hacer infumables nunca.
    Bueno, el caso, que me voy por las ramas, es que actualmente se publican muchos libros poco cuidados, con muchísimas erratas, con muchísimos fallos, con personajes muy parecidos a otros, muy planos y protagonistas insoportables, estúpidos y mensajes parecidos. Como siempre, hay de todo. Hay libros muy buenos actualmente (mis dos favoritos, en mi opinión, lo son) pero también existe muchísima literatura juvenil que sí, que está enfocada hacia adolescentes, pero creo que los adolescentes merecen leer historias con más calidad también. Es que he llegado a leer un libro repleto de erratas que parecía escrito por una niña de 10 años y VENDE Y LA GENTE LO LEE.
    Historias pésimas, poco originales, etc., que están publicadas porque... no sé realmente por qué. O aberraciones como Cincuenta sombras de Grey que ahora están de moda leer. Y, quieras o no, duele un poquito ver que cosas tan pésimas se tengan en cuenta tanto actualmente y la gente se olvide de clásicos mil veces mejores.
    Pero con los clásicos en la literatura, pasa lo mismo que con el cine. Creo que un libro actual puede recoger ideas y estilos de clásicos, y que eso es genial y muy necesario (muchos escritores actuales deberían probar eso más a menudo porque sino, veo que vamos a leer lo mismo siempre). Al igual que en el cine, muchas técnicas utilizadas ahora, han nacido de clásicos o directores memorables. Los clásicos ayudan a mejorar, ayudan a lo que tenemos actualmente, son necesarios e importantes.
    Creo que ninguna de las dos cosas deben ignorarse, tanto clásicos como libros actuales, están llenos de maravillosas historias, personajes, diálogos y descripciones. Y también creo que se debería empezar a leer sin pensar en si estás leyendo un clásico o algo actual, y juzgarlo por su contenido y no por los prejuicios de otros o porque alguien lo considere un libro imprescindible.

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  4. ¡Buenas! Precisamente estoy estudiando hispánicas y sí, es verdad, una inmensa mayoría de compañeros mete a Isabel Allende en ese saco. Hay demasiada mente cerrada por estos círculos que no quieren leer más allá de los clásicos por ¿miedo a leer basura? No sé, pero es una pena, hay miles de novelas contemporáneas maravillosas que se están perdiendo de la manera más tonta. Ya lo decía mi profesora de XIX, no hay que limitarse a los clásicos, hay que leer de todo y valorar, descubrir.
    En fin, muy buena entrada.
    ¡Un saludo!

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  5. Interesante debate. No suelo dar mi opinión cuando no tengo nada nuevo que aportar, pero ya que me lo has pedido pues aquí estoy.

    Creo que es tan importante leer como saber leer. Y me explico. Leer, leemos todos, pero hay que saber hacerlo. Al igual que hay que comer de todo también hay que leer de todo. Es otra forma de nutrirse. Evidentemente hay que leer lo que a uno le guste, le remueva y le diga algo. No sirve de nada que leas cualquier clásico si no vas a disfrutarlo ni te vas a molestar en sacar nada de él. Pero en algún momento se debería, por lo menos, intentarlo. A mí no me gustan las judías, pero me las como. O lo intento.

    Creo que cada lector tiene su tempo y hay que respetarlo. Pero a veces hay que forzar un poco, somos curiosos por naturaleza y es bueno salir de nuestro rol habitual como lectores y dejar que nos sorprendan. Hay gente que reniega de los clásicos por el mero hecho de serlo o los ensalzan por el mismo motivo. Hay clásicos sobrevalorados. También los hay infravalorados. Pero descubrir cuáles se merecen su pin de atemporal y cuáles no, es una aventura propia que todos deberíamos emprender.
    Evidentemente, los clásicos, son libros que han sobrevivido al tiempo y a millones de textos que luchaban a su lado y es por algo. Muchos de ellos innovaron en su tiempo, algunos hasta se adelantaron a su época, y sobre todo arriesgaron. Hay que perder el miedo a que sean desfasados o complicados. La gran mayoría trataba temas universales que se siguen tratando hoy. Yo es que no puedo imaginar un mundo sin Rayuela, Peter Pan, Madame Bovary, Alicia en el País de las Maravillas, Mujercitas, El Principito o Crónica de una muerte anunciada. Entre muchos otros. Cambiaron algo en mí. Como lectora y como persona. Y evidentemente, cambiaron algo en la literatura. Marcaron un ritmo que mucho tiempo después se ha seguido empleando. Siempre he pensado que leer es conocer. Y si amas la literatura, deberías conocerla. No quedarte solo con el color de sus ojos, o el rojo sangre de sus labios, sino verla en todas sus facetas.

    Se están forjando los futuros clásicos del mañana, hay que desarrollar el gusto y mantener en nuestra memoria los libros adecuados para que sobrevivan a algo tan visceral como el tiempo. Y para eso hay que comer de todo. Quién sabe, quizá las judías se acaben transformando en jamón y lo que ahora consideramos chocolate acabe deshaciéndose en nuestra memoria. Terminando con mi comparativa con la comida, que se nota que es la hora de cenar, si solo comes tomates estarás comiendo lo que te gusta y disfrutando de ellos pero si te animas a probar una paella quizá descubras que los tomates no te gustaban tanto como creías.

    Y lo dejo ya, que el móvil se me va a sobrecalentar.

    ¡Un beso!

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